El pintor Julian Schnabel nos trae su segunda película (la primera fue «Basquiat»), en la que nos acerca a la vida del escritor cubano Reinaldo Arenas. Lo que hace especial a Reinaldo es que, debido a su homosexualidad y su talento para escribir, fue perseguido por el régimen castrista hasta que consiguió exiliarse en Estados Unidos. La película, con una excelente fotografía (fue rodada en Puerto Rico ya que rodar en Cuba era imposible), nos presenta a Reinaldo desde niño, cuando vivía con su madre y sus abuelos en la Provincia de Oriente. Cuando era sólo un muchacho, se inició la Revolución Cubana, así que se escapó de casa y se unió a los rebeldes. Un salto en el tiempo nos muestra a Reinaldo como un joven estudiante en La Habana comunista, ya interpretado por un irreconocible Javier Bardem. Irreconocible no por su aspecto físico, sino por este registro tan diferente y dramático a los que ha interpretado en sus últimas películas.
Poco a poco, Reinaldo va haciendo sus pinitos en el mundo de la literatura. Se va presentado a diversos concursos literarios, que le van dando una cierta reputación. Así es como consigue su trabajo en la Biblioteca Nacional. Por supuesto, que a esa edad Reinaldo ya sabe que es homosexual. Fue en aquella época cuando empieza a tener un grupo de amigos, todos ellos gays, con los que irá a todas partes, como Pepe, un guaperas bisexual, o Tomás (Santiago Magill), con su carita de niño bueno.
Sin embargo, la represión de Castro empieza a hacerse notar, sobre todo contra los homosexuales. Poco a poco, les van deteniendo y enviados a campos de concentración donde se les adoctrina políticamente. La censura hace de las suyas, y Reinaldo sólo consigue publicar su primer libro: «Celestino antes del alba». Todos los demás serán bloqueados por el sistema.
Cuando unos jóvenes le acusan injustamente de haber intentado aprovecharse de ellos, Reinaldo es arrestado, aunque conseguirá escapar. Desde ese momento, se trata de un «criminal peligroso, violador y agente de la CIA». Vive clandestinamente en ninguna parte, con ayuda de amigos. Cuando al final la policía le acaba atrapando, su existencia se volverá un infierno.
Son interesantes los pequeños papelitos de actores de la talla de Sean Penn, interpretando a un campesino cubano antirrevolucionario, o Johnny Deep, en un doble papel de travestido y de un policía de la cárcel sin escrúpulos. Najwa Nimri sorprende con un papel que no dura ni un minuto, sin ni siquiera tener una simple frase. Santiago Magill, conocido por No se lo digas a nadie, es uno de los amigos de Reinaldo.
Javier Bardem borda el papel de Arenas, por el cual recibió la Copa Volpi en el Festival de Venecia 2000. Fue nominado como mejor actor para los Globos de Oro y los Óscars de Hollywood de 2001, aunque no ganó ninguno de los dos premios.
Ficha: Tipo de artículo: Película. Título en España: Antes que anochezca. Título original: Before night falls. Tema: Gay, transgénero. Género: Drama. País: Estados Unidos. Idioma original: Inglés. Año: 2000. Duración: 125 minutos. Dirección: Julian Schnabel. Intérpretes: Javier Bardem, Olivier Martinez, Andrea Di Stefano, Johnny Depp, Sean Penn, Santiago Magill, Najwa Nimri, Michael Wincott, Héctor Babenco, Olatz López Garmendia, Vito María Schnabel. Fecha de estreno cinematográfico en España: 15 de marzo de 2001. Página web oficial: Sin datos. Festivales en los que se ha proyectado: Sin datos. Artículos relacionados:Seres extravagantes, Ed Wood.
Tema gay, tema lésbico. Comedia, Romance. EEUU. 1998. 108 min. Director: P.J. Castellaneta. Intérpretes: Jennifer Tilly, Paul Winfield, Seymour Cassel, Susan Tyrell, Mitchell Anderson, T.C. Carson, Lory Petty.
Comedia centrada en la vida de un grupo de amigos treintañeros. El combativo escritor gay Vincey Sauris (Mitchell Anderson) está buscando novio. Él lamenta la falta de romanticismo en su vida con su amiga Tara Ricotto (Jennifer Tilly), la sexy «mariliendres» del grupo. Ésta a su vez intenta quedarse embarazada de su novio Gus Rogero (Timothy Paul Perez), el cual no está seguro de querer comprometerse. La pareja de lesbianas formada por Sarina Classer (Cynda Williams) y Megan Pillsbury (Serena Scott Thomas) está a punto de romper, después de la vuelta de Megan de un viaje de negocios, en el que ha tenido un rollo con un sobrino de Sarina. Cuando Robin (Lori Petty) entra en el juego, ofrece a Sarina una ocasión para el amor verdadero y las dos se unen sentimentalmente.
Tema trans. Drama, Musical. EEUU. 2000. 95 min. Director: John Cameron Mitchell. Intérpretes: John Cameron Mitchell, Michael Pitt (II), Miriam Shor, Stephen Trask, Theodore Liscinski, Rob Campbell, Michael Aranov, Andrea Martin (I), Ben Mayer-Goodman, Alberta Watson, Gene Pyrz, Karen Hines, Max Toulch, Maurice Dean Wint, Ermes Blarasin.
«Una odisea rockera anatómicamente incorrecta». Éste es el subtítulo de esta imprescindible película, que está llamada a ser la sucesora de The Rocky Horror Picture Show. Hansel (John Cameron Mitchell) es un joven que vive en Berlín Este y que se enamora de un apuesto soldado estadounidense. Para poder casarse con él y así cruzar el Muro y saltar hacia la libertad, se acaba sometiendo a una operación de cambio de sexo. Pero resulta ser una chapuza, y en vez de perder sus atributos masculinos, termina con «una pulgada de carne enfadada» que lo convierte en un ser asexual, ni hombre ni mujer.
Años después, Hansel se hace llamar Hedwig (como su madre) y ha formado una banda de rock en Estados Unidos, «Hedwig and The Angry Inch», donde va contado sus experiencias vitales a través de las letras de sus canciones. Allí encontrará un amante llamado Tommy Gnosis (Michael Pitt, el noviete de Jen en la tercera temporada de la serie Dawson crece), que no dudará en acabar abandonando a Hedwig, además de robarle sus letras.
Basada en la obra de teatro homónima, que obtuvo un gran éxito en Nueva York y protagonizada por casi los mismos actores que la película, «Hedwig and the Angry Inch» también ha conseguido espléndidas críticas y algún que otro premio, como el Premio del Público y el Premio al Mejor Director para John Cameron Mitchell en el Festival de Cine Independiente Sundance 2001, así como el Teddy del Festival de Berlin 2001 a la mejor película. Desde luego, el polifacético John Cameron Mitchell, actor, director y guionista de la película, ha realizado un debut cinematográfico inmejorable.
Gotas de agua sobre piedras calientes. Gouttes d’eau sur pierres brûlantes.
Tema gay, tema trans. Drama. Francia. 1999. 90 min. Director: François Ozon. Intérpretes: Bernard Giraudeau, Malik Zidi, Ludivine Sagnier, Anna Thomson.
Drama teatral ambientado en la Alemania de los años 60, dirigido por el director francés François Ozon, que nos trae una obra del mítico Fassbinder (director de Querelle), con bastantes tintes autobiográficos, y que éste escribiera con sólo diecinueve años. Léopold (Bernard Giraudeau) es un vendedor de seguros, cincuentón, que seduce a un guapo joven de veinte años, Franz (Malik Zidi), indeciso sexualmente. Así empieza esta película, dividida en cuatro actos, a lo largo de los cuales vemos cómo poco a poco aquella relación amorosa que surge entre Léopold y Franz va desgastándose hasta llegar a la gota que colma el vaso. Y es que Léopold es un hombre un tanto neurótico y maniático, que puede llegar a parecer antipático, y que tiene un humor de perros cada vez que algo le sale mal. Franz, más ingenuo y sumiso, va aguantando todas las regañinas y gritos que Léopold le confiere, hasta que un día, en una discusión sin importancia, decide abandonar al que, durante seis meses, ha sido su amante. La llegada al apartamento de Anna (Ludivine Sagnier), la antigua novia de Franz y con la que pretendía casarse, así como de Véra (Anna Thomson), un viejo amor de Léopold, creará tensión y nos traerá alguna que otra sorpresa. Inolvidable el bailecito al son de Raffaella Carrà con estribillo en alemán («Tanze Samba mit mir», o sea, «Baila la samba conmigo», en vez del popular «Explota, explota mi corazón»)… Premio Teddy Bear en el Festival de Berlín 2000.
Tema lésbico. Comedia, Homofobia, Jóvenes, Romance. Suecia, Dinamarca. 1998. 89 min. Director: Lukas Moodysson. Intérpretes: Alexandra Dahlström, Rebecca Liljeberg, Erica Carlson, Mathias Rust.
Åmål (se pronuncia algo así como «ómol») es una pequeña ciudad de Suecia, donde nunca ocurre nada interesante y donde todas las modas siempre llegan tarde. Allí vive Agnes (Rebecca Liljeberg), una chica vegetariana que está a punto de cumplir los dieciséis, y que a los ojos de los demás es un bicho raro, así que nadie la tiene en cuenta. Pero Agnes guarda un secreto bien guardado: está enamorada de Elin (Alexandra Dahlström), la rubia más guapa del instituto.
La madre de Agnes lo prepara todo para celebrar la fiesta de cumpleaños, aunque Agnes sabe seguro que nadie se va a presentar, porque alguien más del instituto da una fiesta, y todo el mundo estará allí, incluida Elin. Sin embargo, finalmente Elin y su hermana Jessica acaban presentándose en casa de Agnes, aunque con intención de emborracharse y reírse de ella. Empiezan a cotillear en el cuarto de Agnes y descubren por casualidad un texto en el ordenador en el que pone que está enamorada de Elin. Para gastarle una broma, Elin se apuesta veinte coronas con su hermana a que es capaz de plantarle un beso en los morros a Agnes. Sin embargo, la propia Elin reaccionará de manera extraña al descubrir, días después, que el beso no la ha dejado indiferente.
Tema gay, tema trans. Comedia, Romance. EEUU. 1998. 89 min. Director: Tommy O’Haver. Intérpretes: Sean Hayes, Brad Rowe, Richard Ganoung, Meredith Scott Lynn, Matthew Ashford (I), Armando Valdes-Kennedy, Paul Bartel, Carmine Giovinazzo, Holly Woodlawn.
Billy Collier (Sean Hayes, más conocido por la serie Will & Grace), un joven fotógrafo procedente de Indiana y que ahora vive en Los Ángeles, decide realizar un homenaje fotográfico a los besos más famosos de la historia del cine (tipo escena de la playa en «De aquí a la Eternidad»), pero utilizando a drag queens en el papel femenino. Su amigo Perry (Richard Ganoung) le patrocina económicamente y le anima a que haga esas fotos. Buscando a un modelo para la sesión, se fija en el camarero de una cafetería, Gabriel (Brad Rowe), un chico guapetón con un gran parecido con Brad Pitt.
Gabriel accede a hacer la sesión de fotos, pero es que además, Billy se enamora de él, ya que lo suyo con su novio Fernando (Armando Valdes-Kennedy), un guapo latino, está más que acabado. Pero hay un problema: Gabriel parece que no es gay; de hecho, acaba de romper con su novia. Durante toda la película, Billy nos explicará los distintos intentos de acercarse más y más a Gabriel, para intentar enterarse de si entiende o no; y es que, como sucediera en otras graciosas películas como Nosotros dos oAcuéstate con tíos, el protagonista comparte sus pensamientos con los espectadores, a los que habla directamente.
Quizá la mejor escena de la película tenga lugar cuando, por ciertas circunstancias, Gabriel se tiene que quedar a dormir en casa de Billy. En principio, prefiere el incómodo sofá, hasta que no aguanta más la incomodidad y se mete en la cama con Billy. ¿Qué pasará después? Lo sabréis si veis la peli hasta el final.
Con un excéntrico número de tres drags queens en los primeros minutos de la cinta, Billy’s Hollywood Screen Kiss está pensada como una película de los 50, con una Doris Day o Sandra Dee en el papel de fémina en busca del hombre perfecto, salvo que esta vez, es un gay romántico en busca de su amor ideal. Completa el reparto Georgiana (Meredith Scott Lynn), la amiga íntima de Billy, que le aconsejará en todo momento para conquistar a Gabriel.
Tema gay secundario. Comedia, Drama, Homofobia, Jóvenes. Reino Unido. 2000. 110 min. Director: Stephen Daldry. Intérpretes: Jamie Bell, Gary Lewis, Julie Walters, Jamie Draven, Jean Heywood, Stuart Wells.
1984. Billy Elliot (Jamie Bell) es el hijo de once años de un minero viudo (Gary Lewis) que, junto a su hermano Tony (Jamie Draven) y su abuela (Jean Heywood), viven en un pueblecito deprimido del norte de Inglaterra, en el condado de Durham. Billy está apuntado a clases de boxeo, aunque un día descubre las clases de ballet que da la Sra. Wilkinson (Julie Walters). Y de pronto, se dará cuenta de que eso es realmente lo que le gusta. Pero hay un problema: en el ambiente que le rodea, lleno de hombretones bastos, metidos en plena huelga minera, no estaría muy bien visto que un muchachito se dedicara a bailar con un tutú en vez de llevar unos buenos guantes de boxeo. En cuanto su padre y su hermano descubren que ha estado faltando a sus clases de lucha para ir a ballet con otras niñas, empezarán a dudar de la hombría de Billy, y eso será algo que no podrán permitir. Menos mal que Billy podrá encontrar consuelo en su compañero de colegio, Michael (Stuart Wells), al que le encanta vestirse de chica y que ya ha descubierto su incipiente homosexualidad.
Con un excelente guión, esta película sabrá tocar la fibra sensible de los espectadores, pues ha sabido mezclar momentos dramáticos con otros cómicos. Los primeros se refieren sobre todo a la huelga minera que sufre la región y el rechazo social que producen los «esquiroles», o sea, los que hacen caso omiso a la huelga y van a trabajar en un autobús blindado para no sufrir las iras de los demás. Los otros tienen como total protagonista a Jamie Bell, Billy, que a pesar de la inocencia de un niño de once años, sabe luchar por lo que más quiere en medio del entorno hostil en el que le ha tocado vivir. Estos cambios bruscos de humor sin embargo están muy bien introducidos en la trama de la historia, de forma que siempre consiguen impactar al máximo al público. A pesar del bajo presupuesto y de la apuesta por actores poco conocidos (exceptuando la genial Julie Walters), una vez más el cine británico apuesta fuerte por una historia en la que son las clases sociales más desfavorecidas las que acaban por triunfar, muy al estilo de la también británica The Full Monty. La banda sonora, con grandes éxitos de los ochenta y con sabor a vinilo, es otra de las bazas de esta película, que hará que se convierta en todo un «imprescindible» del cine de hoy.
Quizá un pero: ¿cómo puede ser que una película como ésta, en la que se intenta desmitificar que todos los bailarines de ballet sean gays, cae en el tópico de que Michael, el amigo homo de Billy, se dedique a ponerse los vestidos de su hermana cuando sus padres no están en casa?
Comedia española en la que destaca la presencia de la genial actriz Rosa María Sardà, que interpreta a Sofía, una pianista divorciada con tres hijas (Leonor Watling, María Pujalte y Silvia Abascal). Un día, en plena celebración de cumpleaños, la madre desvela una interesante noticia, que dejará a las hijas sorprendidas: se ha vuelto a enamorar, pero esta vez de una mujer, también pianista, y mucho más joven que ella.
Ficha: Tipo de artículo: Película. Título en España: A mi madre le gustan las mujeres. Título original: A mi madre le gustan las mujeres. Tema: lésbico. Género: Comedia. País: España. Idioma original: Español. Año: 2002. Duración: 96 min. Dirección: Inés París, Daniela Fejerman. Intérpretes: Leonor Watling, Rosa María Sardà, María Pujalte, Silvia Abascal, Eliska Sirova, Chisco Amado, Álex Angulo. Fecha de estreno cinematográfico en España: 11 de enero de 2002. Artículos relacionados:Lianna.
Homocine, the website to understand LGTB Cinema and Television, is proud to announce the winners of the 1st edition of «Gayo Awards for LGTB Cinema» to the best LGTB-themed films of 2001. All the films premiered at Spanish cinemas from March 2001 to February 2002 have participated.
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